Feliz como un pez que nada en agua cristalina
Haced que vuestro afecto y la feliz concordia habiten esta sala. Aquí corregimos los errores del pasado y abandonamos las preocupaciones causadas por la 'Identificación'. Junto al movimiento constante de los planetas en sus órbitas, y del dragón en su sendero cubiernto de nubes, entramos en la tierra de la salud y, luego, trataremos de movernos siempre dentro de estos confines. Fortalezcámonos frente a la debilidad aprendiendo a ser tolerantes, sin olvidarnos de nosotros ni por un instante. Entonces, nuestra resolución será el auténtico aire que respiremos, el mundo en que vivamos; entonces seremos felices como el pez que nada en el agua cristalina.
Dedicatoria del Gran Maestro Cheng Man Ching (1901-1975) a la nueva sede de su escuela en Nueva York:"La sala de la felicidad" (Texto tomado del libro "El dedo y la luna" de Tiziano Grandi). El maestro fue uno de los primeros en difundir el Tai Chi Chuan en occidente.



